El Estado de Washington, en el extremo noroccidental de los Estados Unidos - bordeando Canadá y el Océano Pacífico -, ofrece una oportunidad única a los visitantes de disfrutar de una mezcla ideal de la diversión de la ciudad con la emocionante experiencia del contacto con la naturaleza, todo a una distancia relativamente corta.
En la atractiva ciudad de Seattle, a orillas del Puget Sound, las atracciones de alta tecnología al mismo tiempo educan y entretienen a los pies del famoso ícono de la ciudad, la “Space Needle” o Aguja Espacial.
Si viajas al interior podrás explorar los magníficos parques nacionales, tres de los cuales están muy cerca de Seattle. La mayoría se agrupan en torno a los picos de las montañas volcánicas Cascades, y están formados por densos bosques, ríos, lagos y glaciares.
En verano, la verde región occidental atrae a miles de excursionistas, escaladores y ciclistas, mientras que en invierno sus pistas se colman de entusiastas esquiadores.
La parte nororiental del estado, del otro lado de la cadena montañosa de las Cascades, es desértica y caliente, con un aire seco y un paisaje que brinda una puerta de entrada a las Montañas Rocallosas.
El sureste está cubierto con campos de trigo y salpicado de idílicas ciudades históricas, mientras que el centro de la meseta del Río Columbia es una zona accidentada, esculpida por los glaciares e inundaciones de la Era del Hielo, caracterizada hoy en día por sus pintorescas escenas de sembradíos, lagos y huertos.
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